No es posible hablar sobre la resolución de un conflicto si antes no se ha definido en realidad el concepto del mismo. Un conflicto es la situación en el que dos o más individuos, grupos, sociedades, organizaciones o cualquier grupo, debido a sus interes y metas opuestas, encuentran confrontación mutua. Es decir, cualquier situación en la cual las partes involucradas tengan intenciones distintas será detonante de un conflicto. Un ejemplo muy pintoresco de esta definición se da cuando los padres, hipotéticamente, niegan un permiso a sus hijos. La intención del hijo podría ser simplemente salir a divertirse; la de los padres, en cambio, es mantener al hijo bajo su vigilante mirada.
De esta manera, nos damos cuenta que los conflictos son virtualmente inevitables en nuestro día a día, o estaríamos frente a una sociedad completamente sincronizada, donde todas las personas desean, tienen y generan las mismas ideas, bienes y deseos. Claramente, esto no es así.
Ahora sabemos por qué se da un conflicto. Manos a la obra para obtener su solución.
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